¡Hasta septiembre!
¡Oh buganvilla!
Ni el ritmo de mi reloj,
donde giran con mi historia sus manillas
consiguen marcarme el compás
con tanta precisión como vosotras, oh buganvillas,
cuando derramáis sobre la cal
esa sangre tan vernal
vistiendo de lunares mi verano.
¡Oh buganvilla!
¡Hasta septiembre!
Corren los días de junio. Ya ha pasado el solsticio de verano y los días asoman, pajizos, calientes y generosos. Los nietecillos, por fin, ya están de vacaciones y deseosos de agua marina y está próxima la festividad del Carmen ¡oh marineros! Y, además, la tribu está deseosa de juntarse para disfrutar en esa mesa de mediodía, perfectamente vestida de verano, tomada del natural de la memoria, y que es la misma que dejé en mi niñez y si no, os cuento: un plato de tomates maduros y aliñados, aceite, vinagre, sal, cebolla… Y más allá, un cuenco con aceitunas zorzaleñas que llevan más de nueve meses en salmuera. Y está el pan. Y acaba de llegar, mandando en todo, el gazpacho, tomates, mucho tomate, y bien maduros.
Por todo ello, y según tradición, lamedusapaca.blogspot.com se entorna hasta el próximo y anhelado mes de septiembre. Cierro los ojos y huelo el aire, ese aire Cierzo que consuela. Vale.
Texto y fotografías La Medusa. Copyright ©.