La primera flor de almendro
La primera flor de almendro
¡De pronto hoy me ha
sorprendido
este almendro florecido!
¿Quién lo puso en mi camino,
heraldo de alto destino?
¿Quién lo cubrió con un tul
de radiante e inmensa luz?
¡De nuevo me ha sorprendido
el almendro florecido!
¡De nuevo, dando a mi paso
dimensión de eterno abrazo!
(PRJP)
Es el primero. O al menos lo viene siendo desde que el camino hacia las salinas de san Pedro forma parte de la rutina diaria de quien relata. Pelado, leñoso, de ramas que de enjutas aparentan muertas; se antojaba difunto de agostado y puro mustio y reseco. Parece mentira que la savia aún corra por sus xilemas y sus floemas, que son los vasos sanguíneos del sistema circulatorio arbóreo. Y un imposible que semejante leño haya podido parir una flor, la primera flor de almendro que, este año de 2026, me sale al encuentro para saludarme y recordar que todavía está vivo, tanto que aún le quedan frutos del pasado año.
El caso es que llevaba alguna semana avisando. Esas yemas apretadas habían empezado a blanquear. Reventonas, anunciaban que querían romper a flor, asomarse al mundo sin saber el frío que hace aquí fuera. Una insensatez vegetal como otra cualquiera. A quién se le ocurre.
Pero bienvenida sea, en cualquier caso, la primera flor, mi primera flor de almendro de la temporada. Aquí al lado, donde los caminos del Mojón y las playas alicantinas del Pilar de la Horadada se cruzan entre naranjales, limonares y algún almendro suelto, hacia las playas y urbanizaciones, justo donde se funden la Comunidad Murciana y la Valenciana en su provincia de Alicante.
Conozco por un amigo del Campo de Cartagena que la agronomía es el conjunto de conocimientos aplicables al cultivo de la tierra y que contempla que, sólo cinco especies de almendro de las muchas y muy diferentes que se cultivan en España, tienen su momento de floración en la segunda quincena de enero. A saber: Desmayo, Largueta, Rammillete, Garrigues y Carreró. Claro que esa previsión la pinta para el sureste español, que es por donde hoy he paseado. Y, que yo sepa, la floración de los almendros en mi Grávalos natal no encaja aún en ese cuadrante. O sí, si tengo en cuenta ese cambio climático que, dicen, desajusta todos los relojes. Vale.
Texto y fotografías de La Medusa Paca. Copyright ©.


Leave a Reply