HASTA SEPTIEMBRE
HASTA SEPTIEMBRE
Los auroros
son una tradición secular en la región de Murcia, sobre todo en los pueblos y
pedanías de la huerta. Es aquí y recordando las fiestas de San Juan, San pedro
y San Pablo e investigando en sus tradiciones donde me he encontrado esta
letrilla sencilla e ingenua en la fiesta del patrono de la villa y de la
Iglesia universal
Es san Pedro de la Iglesia
la piedra fundamental,
el primero que ha ocupado
la silla pontifical.
Es muro de fortaleza
contra el dragón infernal
(bis)
Por más que el infierno
vomite maldad,
la Iglesia de Cristo
no perecerá.
Pues lo testifica,
pues lo testifica,
pues lo testifica
la eterna Bondad.
Es esta
una manera pueblerina de decir aquello de “Yo estaré con vosotros hasta
el final de los tiempos y lo de que las puertas del infierno no prevalecerán
sobre la roca de Pedro”.
La Medusa Paca se va de vacaciones, pero a pesar de ello, se dedicará a seguir estudiando, escribiendo, además de disfrutar del justo descanso necesario, y para ello buscará en estos dos próximos meses veraniegos lugares propicios para todo eso: en sus archivos y en esos parajes en paz y sosiego que ama. A comienzos de septiembre, como en años anteriores, continuará estos apuntes breves y sinceros sobre la navegación vital de cada día, si el Deus sive Natura (en este caso, sí) coopera desde su hondo fundamento imprescindible.
Los calores, el cansancio, el ajetreo de las vacaciones, los viajes… Todo es motivo como cada año para entornar las páginas del cuaderno de la Medusa Paca. Por lo cual lo entorno, lo cierro y lo guardo hasta el primero de septiembre, como hice el año pasado.
Quedo leyendo el último libro de Antonio Munñoz Molina: El verano de Cervantes, y me gustaría que, al volver, no tenga que darme de bruces, también desde aquí, con un disparate histórico, de imprevisibles consecuencias. Los “eternos temas” serán, al final de las vacaciones, más o menos, los mismos. Y los no eternos, que nos preocupan, tal vez se harán más insistentes y hasta más agobiantes. Tiempo (vida) habrá para ello, si Dios quiere. Así que hasta septiembre. ¡Pluriman salutem!

