SILLA DE ENEA
Hoy,
primer mes de mi SULTANITA, tomo asiento en una de mis dos sillas
de enea.
En
Garnacha hay dos sillas de enea en el porche y una conversación diaria con uno
mismo para mirar lo vivido y lo que todavía queda por soñar y hoy, también, para
recordar.
Te
recuerdo Inés, SULTANITA del harén familiar, en el amanecer de hoy
en Garnacha, frente al mar, cuando el sol comienza a teñir de rojo el cielo,
los escasos paseantes parecen sombras errantes en la playa y cuando la ricura de
tus días, en este tu primer mes, ha cambiado el lindo color de tus mejillas.
Apuntaba
san Agustín que sabía perfectamente lo que era el tiempo, pero que a la vez era
incapaz de explicarlo. Lo mismo podría decir yo a la vuelta del paseo y sentado
a unos pocos metros del mar en mi porche de Garnacha y en mi silla de enea.
Llega el momento en el que el cielo de Levante se tiñe de color rojo mientras
la bahía del Mar Menor parece un espejo inmóvil. Es entonces cuando el tiempo
es inaprensible, se me escurre de las manos y se acelera en la medida que
cumplimos años. Henri Bergson escribió que el tiempo humano no es medible
físicamente porque la vida es pura duración subjetiva. Y para mi niñita Inés el
tiempo es su primer mes. Disfrutémosla, que, al fin y al
cabo, es el tiempo que nos queda.
Primer
mes
¡Inés!
No
llegaste con ruido,
te
presentaste como llega el alba,
pidiendo
permiso
y
quedándote con todo.
Vaporosa NENITA, y ya tan inmensa:
con
esos ojazos, que lo observan todo,
con
esas manitas que ya lo abrazan todo
y
ya desean todo.
Hoy
el tiempo se detiene un segundo
para
evocar tu nombre:
que
por septiembre fue,
por
septiembre,
cuando las viñas dan frutos
y los árboles desnudos
se visten ya de mayores.
Cuando los tiernos herbales
se madrugan rastrojales.
Cuando los simples cariños
devienen recios amores.
No
hay mes que más días dure
en sus frutos otoñales.
Que
por septiembre es,
por
septiembre,
el
mes más bello del año…
¡Inés
fuiste
muy bien recibida,
has
cumplido el primer mes,
que
te quedes muchos años
y
que el mundo te quede bien!
PRJP.
N.º 37. En Garnacha y en el primer mes de otoño de mi nietecilla Inés.
Texto
y fotografías de La Medusa Paca. Copyright ©.