Soñar la Nieve
“Las grosellas derraman granates en la nieve y los silencios más antiguos en humo y humildad se desvanecen.” (Memoria de la nieve; Julio Llamazares)
Enero avanza, hasta san Antón Pascuas son, y en el hogar de Garnacha siempre es Navidad. También en mí. Y tal vez fuera, en el altiplano murciano y en las tierras moratalleras y caravaqueñas del noroeste, haya nevado, estén gélidos, como al borde de las playas marmenorenses, con algunas recias ventoleras, algún adorno, débiles lucecitas, algo de muérdago, algunas bayas rojas, incomibles, y un pájaro picoteándolas y apartando esa nieve que está cayendo en las alturas como pétalos de sus almendros. Aquí en las orillas marmenorenses es agua de nuevo.
Ante esta situación tan invernal sigo soñando con la llegada de sus majestades los Reyes Magos. No habrá impedimento para que lleguen a nuestras casas y zaguanes, el intenso frío no frenará las ilusiones de niños y mayores. Son Magos y vendrán con sus ofrendas y regalos. Y, por favor, en lugar de dejarles agua para los camellos, vienen calados hasta los huesos, dejémosles unas mantitas eléctricas para que les den calor. Vale.
Soñar la Nieve
Estoy soñando de noche
y veo caer la nieve,
esa aparición celeste,
deslumbrante,
como gnomos invernales
y pétalos almendrales.
Tan suave,
tan ligera y delicada,
tan tenue y tan agobiada.
¡Oh nieve!
mágicos y lueñes
al esperar y despertar
en esta noche de Reyes,
y en la única ventana
nieve, nieve, nieve.
Y muy cercana a Garnacha
aguanieve.
PRJP.
N.º 140. Protegido en Garnacha de la borrasca Francis
Texto y fotografías de La Medusa Paca. Copyright ©.

