martes, 27 de enero de 2026 in

SOLO AMANECERÁ SI VUELVES

 



 Sólo amanecerá si vuelves.

Todo es noche tras tu ida,

es otra vez el principio

y el verbo es un participio

que conjuga la agonía

de tu hermosa anomalía.

Después de tantos años que marchaste, hoy, como todos los años, regreso andando a solas por mí mismo, buscando atajos en mi conciencia junto a ti. A estas alturas del tiempo ruego que se quite el reloj porque aquí termino mi deambular y a partir de ahora ya no sé medir. Sé simplemente esperar. Que todos mis recuerdos se quiebran en un llanto redentor cuando se acercan estas fechas, cuando se alejan y me dejan sólo conmigo mismo esperando otra vez que el círculo del tiempo me vuelva a poner la esperanza de cara. Y, ante esta esperanza, el tiempo vuela con la misma certeza con la que después de ti yo esperaré de nuevo. Por eso, madre, voy detrás de tu ida gimiendo a voces… porque después de ti el tiempo duerme.

 

SOLO AMANECERÁ SI VUELVES

 

Yo no sé a dónde van

mis pensamientos
ni de dónde vienen,
sólo sé que pasan por mi mente.

¿Será que no me escuchan?
¿Será que no comprenden?

 ¿Quién soy yo? te pregunté

y ya nunca contestaste,

apenas conservabas el lenguaje,

estabas, casi al tiempo, adormilada.

No me pidas que recuerde,

ni intentes hacerme entender,

es que sigo en mi mundo

entre mi ser y no ser.

Buscaba una forma de quererte
que me llevara hasta ahí.

Todo era un laberinto
y no encontraba salida.

Un buen día al preguntarte

¿quién soy yo?,

tú me respondiste:

“no lo sé,

pero te quiero”.

 Sólo amanecerá si vuelves.

Todo es noche tras tu ida,

es otra vez el principio

y el verbo es un participio

que conjuga la agonía

de tu hermosa anomalía.

 

PRJP. N.º 3. Aquí, todavía en la FELICITAS del Mar Menor, después de tantos años que marchaste.

 

Texto y fotografías de La Medusa Paca. Copyright ©.


Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.

Seguidores