lunes, 30 de marzo de 2026 in

Domingo de ramos ¡Vamos…!

 



Domingo de ramos

¡Vamos…!

 

“Las procesiones en Murcia

son dignas de admiración

porque te dan caramelos

de fresa, menta y limón”. (Popular en un envoltorio de caramelo)

 

El Domingo de Ramos, que celebramos ayer, fue una capa al viento en la avenida de cuando era niño. Una varita que convirtió el dolor en caramelo en el color azul de Garnacha. Fue el brillo de la vida reflejado en los zapatos. El estreno que aguarda mi memoria y salva mis manos. El traje y la puntada. Un globo que huye a lo divino y un suspiro que lo persigue. El sol que modela la canastilla de mi pasión y la banda abriéndose paso en el mar de almas que lo esperaba.

El Domingo de Ramos fue siempre para mí el primer “Taramosco” en la esquina de mi conciencia, al que no pude mantener la mirada. Fue el Dios que anda por las ramas de un olivo, por la palma de mi alma, por la luz de mi camino y por el pórtico de mi iglesia.

El Domingo de Ramos transcurrió como una rozadura en la memoria, de besos que se fueron. La fuerza que perdura de mi primer cirineo. Un olor a colonia de aquel limonero. Un golpe de campana en honor a los muertos. Un tambor que redobla al fondo de mi pecho.

El Domingo de Ramos es la vida que pasa y la que llega. La vivencia que se queda. Es la mano que te falta y la que ofreces, y esa cruz que las esperas. Un sueño en la procesión. El sí de la madre. La mañana que se explaya, la tarde-noche que refresca. La sombra que araña el olor a incienso de recogida. La Gracia que da vida. La pena que se estrecha. La espera que termina. Vale.

Domingo de ramos
¡Vamos…!

Transcurrió la mañana,

era de Doménica,

entre ramitas de olivo

y muchas palmas,

algunas pequeñas,

otras blancas,

trenzadas e historiadas,

que los chiquillos movían

como si fueran banderitas

de palmera ilicitana.

Cuanto campo dentro,

cuanta sencillez rural y campesina:

un borriquillo,

unas ramas de palmera

y unas ramas de olivo.

Por ahí, campo mío,

qué sagrado eres,

qué bíblico,

qué divino

Domingo de ramos
¡Vamos…!

 

PRJP. N.º 29. Domingo de Ramos en Garnacha y contemplando la mano de una niña pedir un caramelo

Texto y fotografías de La Medusa Paca. Copyright ©.



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